Así que ya sabes… Ocupa si pero Okupa no, nada de ser uno de esas personas de conflictiva ideología, nada de crestas e ideales, pinchos cadenas y toda esa parafernalia de ¿guarros? Pues eso, guarros. Nada de okupar un edifico abandonado para convertirlo en un centro social abierto para la gente del barrio ¡basta! Mejor ocupa, así de simple, algo elegante, con educación, de manera señorial, asi que si, ocupa. Dicho así puede parecer que estemos ante un alegato de la usurpación de la propiedad privada para el goce y disfrute privado pero ¿y si nos hacemos preguntas? ¿y si comenzamos a cuestionarnos si realmente la ocupación, con “c”, es un problema? Añadamos algo que vende: miedo. Si sumamos ambas ideas y conceptos vemos algo curioso ¿interesa erradicar la ocupación? Antes que nada: hay ocupas y ocupas, vamos a dejar de lado los okupas con “k”, estos han dejado de ser un movimiento social y luchar en las calles a directamente estar en política, este tipo de okupa está pasando al olvido, hay movimientos sociales que luchan por estas ideas pero la acción más lógica, y por lo tanto menos conflictiva, es dirigirse a la política. Pero volviendo al punto anterior ¿interesa erradicar la ocupación? Preguntémonos algo ¿que genera beneficio realmente, una casa ocupada o una casa sin ocupas? Vivimos en un tiempo capitalista donde el dinero manda, puede gustar o no pero es una realidad que está ahí: si genera dinero interesa, a unos pocos de acuerdo, pero interesa. Así que hagamos un ejercicio ¿quien genera más ingresos, el ocupa o el inquilino que paga su hipoteca o su alquiler? Una persona que vive de manera legal en una vivienda no genera más beneficios más que los consabidos impuestos pero hasta ahí, pero ¿y un ocupa?. Pongamos un ejemplo: hay una vivienda ocupada ¿quien sale ganando?: - Por un lado estarían las empresas de desalojos, empresas que cobran por desalojar los inquilinos de una vivienda. - En un plano silencioso tendríamos las empresas de seguridad, solo hace falta ver la cantidad creciente de placas en viviendas avisando que esta cuenta con medidas de seguridad. - También podríamos contar con cerrajeros, quizás su trabajo sea menor pero eh, el pellizquito te lo llevas, un cambio de cerradura y listos, dinero al bolsillo. - Por otro lado encontraríamos las empresas de puertas antiokupas, una buena puerta de este estilo y se evitan posibles problemas, todo a cambio de un módico precio. - Ya por ultimo estarían las compañías aseguradoras, quizás estas en menor medida pero ¿porque no asegurar tu vivienda en caso de ocupación? Vas a pagar mensualmente, dinero simple y rápido. Quizás me equivoque pero ¿y los ocupas? Es solo una teoría mía pero si pagamos a una persona para que ocupe una vivienda el resto de los sectores anteriormente mencionado obtiene beneficio. Todos hemos escuchado historias e incluso hemos visto ocupas que piden una cantidad de dinero por salir de un piso ocupado, el peón más bajo del tablero. Observando esto ¿que beneficios genera el inquilino? Algo me dice que la respuesta es unánime: ninguno. Porque si tu ves como ocupan una vivienda cercana a ti pagarás para aumentar tu seguridad poniéndose en marcha el motor del beneficio empresarial, otros te verán a ti y a otros y así creando un beneficio importante, la teoría del miedo en toda regla. Hace tiempo en cierta zona de mi ciudad que conozco, unos ocupas entraron en un local, tras varias deliberaciones por parte de los inquilinos del edificio donde estaba el local ocupado, se decidió solicitar información a una empresa para deslojarlos, cual fue mi sorpresa que dicha empresa no hacía factura, dinero invisible y libre de impuestos ¿recordáis? Los malos son los otros, ahí, con un par. Cabe destacar que habría que diferenciar entre el ocupa que se mete en un piso para actividades ilícitas y la familia con hijos en situación de extrema gravedad, no podemos meter a todos en el mismo saco. Pero observando todo esto podemos cuestionarnos ¿interesa frenar la ocupación? Seamos realistas: los gobiernos tienen todas las herramientas a su alcance para regular este tipo de acciones pero no interesa, no da beneficios, no genera puestos de trabajo, no paga impuestos (otros tampoco) y no genera un miedo necesario para controlar a la gente. Los viejos okupas han desaparecido, apenas quedan reductos que, dejando de lado su ideología, luchaban por darle vida a edificios abandonados para convertirlos en centros sociales abiertos a todo un barrio. Ahora todo se mueve por dinero, por la teoría del miedo que tanto beneficio aporta. Hubo un tiempo en el que okupar era una forma de lucha social, una forma de reivindicar espacios para la gente de un barrio, un lugar de encuentro para todos, ahora...solo es un negocio.