Todo comenzó de una forma poética: - ¡Me cagonnn su p* m*! - Y es que tras una revisión rutinaria en una plataforma donde solía subir documentos observé como habían decidido cambiar el nombre de los documentos, aquello podía significar que cualquiera que buscase alguno de esos documentos por el nombre original no los encontrase, de la misma forma con el nuevo nombre se perdía el factor de saber sobre que trataba cada documento. Fue entonces cuando decidí rastrear la red para ver si dichos documentos seguían apareciendo con el nombre original, la sorpresa no pudo ser mayor, una pequeña información sobre mi la cual me extrañó me llevó a investigar más sobre el origen de aquellas palabras. Puedo decir que el impacto positivo acerca de todo lo que encontré fue algo que jamás podía haber imaginado, incluso tras analizar y comprobar la veracidad de aquellas palabras pude comprender que eran ciertas, a día de hoy sigo alucinando. Así que ¿cual será tu legado? Todos formamos parte de la red, ya sea en mayor o menor medida, cada persona vamos dejando pequeñas migas cibernéticas acerca de que somos, y quizás la mayoría de las personas pasen por la vida en silencio, algo totalmente válido, siempre he pensado que ser el numero uno o destacar es ponerse una diana a la que muchos van a querer disparar, ser invisible te otorga una mayor tranquilidad. Pero ¿lo logramos? Cada persona forma parte de algún lugar, ya sea una red social, un foro o un chat, todos formamos parte de algún grupo por muy pequeño que este sea, nuestras acciones y nuestras palabras son las que marcarán nuestro futuro, algo que por otro lado es tan incierto que nos hace que seamos incapaces de pensar en él. Cuando hablamos con otra persona por la red ya estamos creando un vinculo, en la mayoría de casos este vinculo se rompe en cuanto apagamos nuestros dispositivos. Pero en otras ocasiones esa otra persona acaba teniendo un vinculo con nosotros, me atrevería a decir que todos hablamos en la actualidad con gente que hemos conocido en la red. Pero somos efímeros, en la red nada dura para siempre, la red es un lugar efímero en el que el recuerdo no es más que un archivo guardado en algún servidor que con el tiempo se apagará relegando al olvido aquello que contenía. Pero ¿y si realmente no somos consciente de lo que estamos haciendo? Seamos sinceros: un “Buenos días” puede cambiarle la mañana a alguien, ya sea alguien que busca ser integrado en una web, alguien que simplemente necesita ser escuchado o alguien que ha tenido un mal día, pero esto es algo efímero, algo que se olvidará rápidamente, pero ¿y si esto sucede de manera constante? Algo me dice que seremos recuerdo por más que se apaguen todos los servidores. Pero ¿y nuestro legado? Vale, seguramente la inmensa mayoría pasará inadvertida por la red, pero habrá otras personas que dejarán un legado, podríamos decir algunos ejemplos tan simples como: - Linus Torvalds será recordado por ser el padre de Linux. - Charles Babbage dejó como legado ser el padre de las computadoras. - Tim Berners-Lee dejará como legado ser el padre de la World Wide Web. Son solo algunos ejemplos de personas cuyo legado permanecerá a lo largo de la historia y a los que todos los que amamos la informática le debemos tanto. Pero ¿y el resto? Todos somos parte de la red y quizás nuestras acciones sean pequeñas pero igual de válidas. Quizás tu no le des importancia al hecho de responder una pregunta lanzada por un usuario acerca de una duda técnica, tu respuesta habrá ayudado a esa persona y me atrevería a decir que a otras personas que sin lanzar la pregunta también tenían el mismo problema. Y quizás deberíamos reflexionar acerca de nuestro comportamiento en la red ¿en serio nuestro legado será “ser recordados por insultar por la red”?, por desgracia habrá casos pero cada persona es libre de hacer lo que quiera aunque para ello tenga que asumir unas consecuencias que no espera. Pero a raíz de esa búsqueda personal me di cuenta de algo: No disfruté el momento. Y quizás es lo correcto, cuando hacemos algo de corazón lo hacemos sin pensar en nosotros mismos, es lo primero que se aparta, el “yo más absoluto”. Creamos algo sin ser conscientes de que perdurará en la mente de los demás, pero del mismo modo me atrevería decir que si fuésemos conscientes de que vamos a dejar legado no haríamos ni la mitad de las cosas que hacemos. Y quizás sea una idea egoísta pero ¿y si dejamos un buen legado? Siempre he sido participe de promover le buen uso de la red, el ayudar a los demás (de ahí que ese sea mi legado involuntario) pero ¿a que precio? Aquellos que hemos creado contenido para ayudar a la comunidad sabemos que esto tiene un precio a pagar, en ocasiones es perder a gente en el camino (suena cruel pero sucede), otras veces es perder horas de sueño, tener menos tiempo para el ocio o simplemente anular planes sociales, y sin duda alguna a pesar de todo ello seguro que no vamos a arrepentirnos por ello. De acuerdo, habrá legados que bueno, serán de dudosa utilidad, todos hemos visto videos míticos en la red que a pesar de los años aún perduran entre nosotros. Pero otros dejarán un legado invisible, y el legado lo crean los demás, uno no se levanta una mañana y suelta “¡voy a dejar un buen legado!” simplemente hace lo que cree, son los demás quienes o bien hablando de ti, compartiendo aquello que has creado o recordándote creen tu legado. Y quizás ayudando a los demás de una manera activa sea la mejor forma de crear un buen recuerdo ¿que hay consecuencias? Totalmente pero, y aunque esto sea una valoración de cada uno, vale la pena. No somos conscientes de lo que hacemos, abrimos un dispositivo, escribimos cuatro cosas y listos, arreando, curiosamente hay otros que pensando en un buen comunitario abren un dispositivo y buscan la manera de ayudar a los demás, ya sea creando un tema de iconos (¿alguien piensa en el autor de ese tema que usas en tu smartphone y que miras cada día siendo este parte de ti?), creando una canción para liberarla o simplemente resolviendo dudas en foros, son pequeños gestos que harán grande nuestro recuerdo. Deberíamos ser conscientes de todo cuanto hacemos en la red, olvidamos que llegará un día en el que no estemos, todos recordamos a gente que un día formó parte de nuestra vida, gente con la cual nos gustaba chatear o intercambiar mensajes, pero esa gente despareció, igual que lo hicimos y lo haremos, somos seres que no cambian, nosotros. Y nuestro legado se escribe en el presente sin que seamos conscientes de ello así que piensa como te gustaría que te recordasen cuando ya no estés pues es en tu presente donde escribirás las lineas de tu propio legado.