Quizás todos tengamos un lugar al que creamos pertenecer. Todos hemos crecido en diferentes lugares pero que a la vez son iguales, lejos de parecer un juego de palabras absurdo más propio de la mente de un poeta barato lo cierto es que todos pertenecemos a un mismo lugar: nuestro barrio. Pero ¿que es ser de barrio? Dicen las malas lenguas, aquellas que hablan sin saber y opinan sin tener verdad, que ser de barrio es ser alguien vulgar, alguien que carece de educación o que esta deja mucho que desear, dicen que ser de barrio es bajar un peldaño en el estatus social. Quizás las grandes elites, aquellas que miran desde arriba sin saber realmente cual es el suelo que les sostiene, olviden que todos provenimos de barrios, grandes, pequeños, periféricos, barrios al fin y al cabo. Pero volviendo al origen del todo ¿que es ser de barrio? Quizás aquellos que nos sentimos orgullosos, siendo esta una palabra que detesto por lo superlativo que representa, sepamos algo más, quizás seamos de barrio y eso nos aporta unos valores que los que miran desde su alto estatus social, desconozcan: sentimiento de lugar. Ser de barrio no es carecer de educación o ser una persona vulgar, la educación social no entiende de estatus y mucho menos de poder adquisitivo. No, señoras y señores, la gente de barrio no destaca por su riqueza económica pero si en su relevancia social. Somos hijos de panaderos, de transportistas, somos hijos de mineros, de pescadores, somos lo que sostiene una sociedad sin la cual los de arriba no podrían mantenerse. Ser de barrio es amar a tu comunidad, da igual si no sabes como se llama el vecino del quinto del edificio de enfrente, da igual si desconoces los apellidos de tu vecino ¿sabes quienes son? Eso es suficiente. Porque ser de barrio significa que dos personas que sean del mismo lugar se encuentren en la otra punta del mundo y juntos acorten las distancias. Ser de barrio es entristecerte cuando a alguien de tu mismo lugar está mal o está atravesando una mala época, da igual si sabes su nombre o no, forma parte de tu barrio y eso es más que suficiente, y si puedes ayudas, da igual el como o el donde, es tu compañero de lugar. Ser de barrio es comprar en tu zona, no necesitas grandes plataformas on-line para suplir tus necesidades, y si algo te falla sabes que vas a poder pedirlo en algún comercio y si no siempre te darán alguna alternativa que satisfará tus necesidades reales. Ser de barrio es entristecerse por el cierre de comercios y alegrarte por aquellos que abren, será algo que comentes, que compartas y siempre cara a cara, en tu barrio, en tu lugar. Ser de barrio es conocer tu lugar, saber que en ese parque juegan los niños y que en ese otro los mas mayores recorren senderos prohibidos, es saber que había en un local cerrado, quienes eran sus dueños o porque cerraron, ser de barrio es querer lo mejor para tu barrio ya que al fin y al cabo es lo mejor para todos. No señores de la alta sociedad, la gente de barrio no vamos dando gritos allá por donde posamos, gritar gritan todos pues el grito no se viste de gala, tampoco vamos por ahí buscando pelea cuando salimos de nuestro lugar, pero si vienes y atacas a uno serán todos los que vayan a por ti. Quizás la clase alta, esa que vive en barrios acomodados con seguridad pero sin comercios, esas cuyas casa parecen prisiones de alto standing tengan más dinero pero jamás tendrán sentimiento de pertenecer a un lugar.