Asumamos la realidad: Internet ha muerto, internet ha pasado a una vida que no se merecía, atrás deja los buenos momentos y la magia por explorar cada uno de sus rincones, internet ha fallecido dejando en el recuerdo una época en la que todos fuimos felices, sin distinciones, sin barreras que nos impidiesen navegar a través de ella, o el como queramos llamarlo. Sea como sea internet ha muerto. Cuando la mente de una persona simplemente está ahí amoldándonse a lo que ve, a lo que le ofrecen, quizás no se de cuenta ¿te gusta lo que ves? Consúmelo, no preguntes que estás consumiendo, no te cuestiones ni la ética ni la legalidad ¿te gusta? Consúmelo, Y lo harás de manera compulsiva, “oooooooh si nene cómetelo todo mmmm”, consumirás de manera compulsiva sin preguntarte que estás haciendo, que estás viendo, que estás consumiendo o que estás entregando a cambio, porque lógicamente no te preguntarás si todo ese contenido que te están dando tiene su contrapartida, porque como lo hagas sabes que lo primero que harás serás dar un paso atrás mientras frenas en seco. Y quizás lo más veteranos recordamos aquel internet de cargas infinitas y del ruido de un rùter que parecía un silbato afónico después de haberse fumado medio paquete de tabaco en una hora, un internet en el que ¡osti un gif! Y ya ansiabas por guardarlo en un disquete para mostrárselo a todos tus amigos. Un tiempo en el que leías más que veías, los colores eran la pesadilla de un daltónico mientras que en algunos lugares estabas a punto de acabar soltando espuma por la boca ante la estridencia de colores. - Mamá, el papa convulsiona-. - Nah, déjalo que está navegando por internet-. Eran otros tiempos, pero eramos felicidades, había contenido original, báners y lugares llenos de colores, era un tiempo en el que internet era libre, estaba creado por personas con muchas ideas y pocos recursos, pero todo cambió. Las grandes empresas observaron como la gente apostaba por aquel sistema de “ocio”, si, internet en sus comienzos era ocio ¿porque no comenzar a añadir publicidad? Apareció el spam, era molesto pero visto en perspectiva, era algo que sabías que iba a suceder, llegaron los sonidos estridentes, los pop-up y el insulto inmediato. Poco a poco aquel lugar virtual donde eramos felices comenzó a convertirse en un mundo comercial en el que poco a poco las grandes empresas iban ganando terreno. Y llegó un día en el que mataron internet… Llegó un día en el que navegar por internet era nada mas acceder dar todos tus datos, era un “toma toda mi privacidad”, no hace falta ser un genio para saber que desde que accedes a internet ya estás dando información acerca de ti. Las grandes empresas lo llenaron todo de publicidad, y quizás suene a película de ciencia ficción pero aparecieron rebeldes que crearon bloqueadores de anuncios, juntos convivieron un tiempo ¿alguien se imagina navegar actualmente sin bloqueadores de publicidad? Pero finalmente, y siguiendo con la temática de ficción lo siento: Han, te has quedado solo. Llega un día en el que accedes a internet y te das cuenta: internet ha muerto. Se ha convertido en un absurdo universo virtual repleto de publicidad: compra, consume, alquila, paga. Internet ha dejado de gustar, sería absurdo globalizarlo todo, aún quedan pequeños reductos de gente que ama internet pero van quedando relegados a un nicho minoritarios. Las grandes marcas y grandes empresas son las que pagan, las que ponen anuncios para que la gente les consuma, y si, he dicho les consumas, si no te venden un producto te venderán otro, no te preocupes por ello. Accedes a internet y piensas “¿Pero que m* es esta?”, todo preparado para el consumo rápido, dicen que debemos tomarnos la vida con calma mientras no bombardean a publicidad incitando a un consumo compulsivo. La gente ya no importa ¿que mas da como te llames o que te pase? Consume y calla. Interesan las grandes masas pues en ellos es donde está el núcleo de consumidores, es en ellos donde se encuentra el beneficio económico ¿en el tipo ese que entra simplemente a pasar un rato agradable? No hombre no, a ese me lo bombardeáis el doble, seguro que entre los cientos de productos y servicios que le ofrecemos hay uno que le interesa o le hace falta. Internet está muerto, se ha convertido en un universo de consumo masivo, la gente ha dejado de importar, solo somos números con una tarjeta de crédito en la frente. Internet se ha convertido un lugar de consumo compulsivo, la gente ya no se para a leer artículos sean del ámbito que sean, y me atrevería a decir con certeza de que quizás pueda estar equivocado, que este tipo de artículos extensos no les interesa ya que hacen que una persona simplemente lea sin consumir. Internet es una ciudad sin árboles llena de luces de neón con infinidad vayas publicitarias, es un lugar hostil para la gente que simplemente quiere pasar un rato tranquilo, algo de ocio, ver noticias o simplemente escuchar una canción. Simplemente es cuestión de preguntarnos que estamos consumiendo, mirar atrás y ver como todo ha cambiado ¿¡recordáis? Donde ahora hay una ciudad con jaulas de cristal antes había un bosque con árboles de libertad. Todo se ha convertido en un lugar donde consumir, donde la gente ya no importa, donde se prioriza la prisa antes que la calma. Así que asumamos la realidad...internet está muerto.